EasyTPV convierte el terminal en caja: cobras, sale el ticket con su QR y el registro queda hecho para Hacienda. Sin ordenador, sin programa de gestión, sin una segunda caja en el mostrador.
Sin compromiso y sin tarjeta. Te llamamos, vemos tu mostrador y te decimos si te sirve o no.
Hoy tienes una caja que suma y da el cambio, y por otro lado el papeleo. A partir de 2027 el papeleo tiene que salir del mismo aparato que cobra — con su registro, su huella encadenada y su QR. O cambias de caja, o cambias de sistema.
EasyTPV es el mismo gesto de siempre: tocas el producto, cobras, sale el ticket. Lo que cambia es lo que pasa por dentro, y por dentro no tienes que entender nada.
Botones grandes con tus productos y tus precios. Nada de menús ni de palabras de contable.
Efectivo con el cambio calculado. Devoluciones y cierre de caja con arqueo al final del día.
El ticket sale con su QR y el registro queda encadenado y guardado, listo para enviarse a la AEAT.
Somos nuevos y lo decimos. En vez de opiniones te enseñamos lo que está medido.
La Agencia Tributaria ha registrado facturas emitidas por este software en preproducción: simplificada, completa, rectificativa, anulación y un registro emitido sin conexión.
Entorno de preproducción de la AEAT. En producción se entra el día en que el sistema se pone en servicio.
Probado sobre un terminal Dojo Duo el 24 de agosto de 2026: el ticket sale en papel y el QR impreso lleva los datos correctos al servicio de cotejo de la AEAT.
Prueba sobre hardware real, no sobre un emulador.
La firma se hace en el servidor. El certificado digital de tu negocio nunca llega al terminal del mostrador, y la base de datos del terminal va cifrada.
Es la diferencia entre perder el móvil y perder la identidad fiscal de tu empresa.
Te llamamos, miramos tu mostrador y te decimos si te sirve. Sin compromiso y sin tarjeta.
Lo que te van a vender de aquí a 2027 es un TPV completo: almacén, contabilidad, CRM, informes, cursos de formación y una cuota. Y tú lo único que quieres es cobrar el café y que Hacienda esté contenta.
Ese es exactamente el hueco donde estamos. No competimos con los sistemas de gestión: competimos con la caja registradora que tienes encima del mostrador y que dentro de poco no vale.
Y el suelo del mercado también hay que mirarlo de frente: la propia AEAT regala una aplicación de facturación. Es gratis y no tiene límite de facturas — pero solo emite facturas completas, es decir, te pide todos los datos fiscales del cliente en cada venta. Detrás de un mostrador, con cola, eso no se puede usar. Nosotros no te vendemos «enviar a Hacienda»: eso ya lo regala el Estado. Te vendemos vender en el mostrador, y que el envío salga solo como consecuencia.
Estás entrando en un piloto. Esto es lo que hay hecho y lo que no.
El fichaje guarda el trazo de la firma. No es biométrico: no se recoge ninguna huella dactilar ni ninguna cara.
Los tres primeros meses son gratis en todos los casos, y sin pedirte la tarjeta.
0 € / mes
Si tomas el datáfono con nosotros, no pagas el programa. Ni ahora ni después. Pagas la cuota del terminal al proveedor de pago, como ya haces hoy con cualquier datáfono.
No hay letra pequeña: nuestro ingreso está en el terminal, no en tu cuota de software.
7,90 € + IVA / mes
O 79 € + IVA al año: dos meses de regalo.
Si al tercer mes no te sirve, no has pagado nada y no tienes que avisarnos de nada.
Las altas del piloto las acompañamos nosotros, una a una.
La obligación entra el 1 de enero de 2027 para las sociedades y el 1 de julio de 2027 para todos los demás obligados. Parece lejos. No lo es: el día que lo dejas todo para el final, estás cambiando de caja en temporada alta, con la cola esperando.
Las plazas del piloto son pocas porque cada alta la acompañamos nosotros, uno a uno. No es un truco de escasez: es la capacidad que tenemos.
EasyTPV lo desarrolla Mirko Banno, distribuidor y desarrollador autorizado de terminales Dojo, desde Eivissa. No somos un intermediario que revende una etiqueta: el motor fiscal, la cadena de registros y la app están escritos aquí, y por eso podemos enseñarte los CSV que devolvió la AEAT en vez de un folleto.
El canal comercial son las gestorías. Si ya tienes una, trabajamos con ella: es quien lleva tu certificado digital y tu relación con Hacienda, y eso no se lo quitamos a nadie.
Los datos completos del titular están en el aviso legal.
No, y nadie lo está: Veri*factu no prevé homologación previa. El sistema funciona por declaración responsable del productor del software, que es un documento firmado que se publica y del que se responde. Si un comercial te dice que su programa está «homologado por la AEAT», te está vendiendo un sello que no existe.
No. Todo pasa en el terminal. Si quieres tocar tus productos y precios con calma puedes hacerlo desde el navegador de cualquier ordenador o móvil, pero no hace falta para vender.
Sigues vendiendo. El ticket sale igual y el registro queda en cola con su huella; cuando vuelve la línea se envía solo, sin que tengas que hacer nada.
Con el datáfono Dojo, el cobro con tarjeta está integrado en el mismo aparato — pero es la parte que todavía estamos validando sobre hardware, y hasta que la veamos funcionar no la damos por buena. En un móvil o tablet corriente, EasyTPV cobra en efectivo y emite el documento; la tarjeta la cobras con lo que ya uses.
No se queda en el terminal. La firma se hace en el servidor, y tienes tres formas de resolverlo: que lo gestione tu gestoría mediante apoderamiento, subirlo tú mismo, o escribirnos para que lo configuremos contigo. Tú eliges.
Fichan la entrada y la salida en el mismo terminal, firmando con el dedo, y tú te descargas el mes en PDF listo para entregar. Una corrección no borra nada: se añade con su motivo. Te ayuda a cumplir el registro obligatorio — quien cumple sigues siendo tú, y la parte laboral es de tu asesoría.
Entonces EasyTPV no te sirve, y preferimos decírtelo antes que después: allí rigen TicketBAI y Batuz, que son sistemas distintos y no los cubrimos.
Hay un canal para ti: das de alta a tus clientes, cobras por cada alta y un recurrente, y ves cada apunte con su base de cálculo. Durante el piloto hacemos el alta contigo. Escríbenos y hablamos.
Déjanos cómo localizarte y te llamamos. Miramos tu mostrador, te decimos si te sirve, y si no te sirve te lo decimos también.
Cinco minutos de llamada y sales sabiendo qué te toca hacer.